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Hay días en los que siento que nada va a salir bien. Que bajo los brazos y me decido a parar ahí. Hay días en los que creo que ya dí todo lo que podía dar de mi, hasta acá llegué, no doy mas, basta para mi, basta para todos. Hay días en los que siento que todo fue en vano, que nada puede cambiar, que nada de lo que haga puede hacer una diferencia. Hay días en los que creo que se acabó el juego para mi. Y al día siguiente me vuelvo a levantar, con un dolor de cabeza terrbile a causa del llanto de la noche anterior, es ahi cuando decido que realmente, YA FUE