Un día comprendí que no se debe correr tras una
persona que siempre huye de ti. Que el amor no se
debe mendigar, te lo deben demostrar. Que tienes que
saber cuándo retenerlo, y cuándo dejarlo ir. Que a la
persona que amas solo se le puede desear toda la
felicidad del mundo, aunque no sea contigo. E incluso si
ese amor vuelve, es porque te pertenece, & si no
vuelve, es porque no fue tuyo desde un principio.