Cuando te pones a pensar más
las cosas, más en vos, en lo que te hace bien, y en lo que vos necesitas para
ser feliz, tenes la obligación y la necesidad de dejar atrás ciertas cosas. En
mi caso, darme cuenta de esto me llevó mucho tiempo, me hablaron, me hablaron
de nuevo, y una vez más, y yo seguía atrás de lo que me hacía mal. Hasta que un
día la cabeza me dio un cierto giro, empecé a ver las cosas desde otro punto de
vista, a pensar más en mí, a ver diferente todo lo que me estaba pasando. Llega
un momento todos nos cansamos de esperar algo que se ve muy lejano, intentas
convencerte de que eso que tanto deseas algún día va a llegar y sentís que
tenes que ‘seguir luchando por lo que queres hasta tenerlo’ pero pasan días,
semanas, meses, y eso nunca llega, y vos... seguís esperando, dejas pasar miles
de oportunidades mejores, personas increíbles, todo por eso que sabes que quizás
nunca llegue. Pero no, ¿qué hay de vos? ¿de TU felicidad? ¿de TU bien estar? Si
esa persona que tanto querés tiene la ‘necesidad’ de hacerte esperar tanto algo
que nunca va a llegar, date cuenta que no vale la pena. Estas peleando por algo
que ya se perdió, algo que no va a volver más. Ahí fue cuando me dí cuenta de cómo
eran las cosas, abrí los ojos en cierto punto y quise estar bien YO. Ya había
pasado mucho tiempo buscando hacer feliz a los demás, hacerlo feliz a él, y sin
embargo tanto esfuerzo no sirvió de nada. Todo lo contrario, cada vez se veía más
lejano todo, y yo seguí ahí esperando, y dejando pasar cosas únicas. Pero no más,
hasta ahí llegué yo, te dejo el camino libre, sin problemas, sin una pesada que
te ande atrás todo el tiempo, tratando de que almenos te des cuenta que hay
alguien que si da todo por vos, y esa ERA yo. Duele, si… ¿para que vamos a
mentir? Estoy dejando atrás algo que quise mucho por mucho tiempo, pero también
es una oportunidad para estar bien yo, y tener cosas mejores que eso que alguna
vez esperé. Y si para eso es necesario olvidarme de algunas cosas, lo voy a
hacer, pero lo voy a hacer por mí, de una vez por todas, borrarte, superarte y
dejarte guardado en algún lugar de mí para cuando quiera solamente recordarte.
Hasta ahí llegó todo,
tuviste la oportunidad de tener a alguien que te quería tanto como quizás nunca
nadie te quiera jamás, alguien que daba todo por vos, que lloró y sonrió miles
de veces por vos, pero no, preferiste otra cosa, y si es lo que a vos ‘te hace
bien’ lo voy a tener que aceptar, yo voy a estar bien sin vos, pero acordate
que es lo que vos ganaste, esto no pasó de un día para el otro, son meses de
esperar algo que nunca iba a llegar, meses de llorarte, de sentirme mal, meses
sin que al menos me dieras un motivo para seguir insistiendo.
Hasta acá, suerte para vos.
Y que seas muy feliz, el ‘conmigo’ está totalmente de más.