No puedes evitar quererle, no podrás. Y lo sabes. Le buscas entre la gente con la mirada sin darte cuenta, lo verás, y se te inundarán los ojos. Porque, siempre le recordaras. En cada canción, en cada gesto, en cada mirada y cada cosa que te falte. Te acordaras de su forma de reír, de taparse la boca, de sus pocitos en los cachetes al sonreír de su manera de agarrarte la mano, del olor de su perfume al abrazarlo, su mirada tímida justo antes de que te diga algo tierno, te acordas de sus bromas, sus cosquillas, su manera increíble de decirte las cosas malas, te acordas de sus mensajes a la mañana, sus conversaciones por telefono hasta tarde. Te acordas de su forma de sentarse y recorstarse en tus piernas, y hasta del sonido de su voz. No vas a morir de tanto querer y no poder, pero duele. Escribis párrafos y párrafos con sentimientos que él nunca leerá. Que lo llevas escrito en los ojos con unas letras enormes. Porque, pase lo que pase, nunca le vas a dejar de querer.